Es curioso lo de las coincidencias. Esta tarde, a poco de llegar a la oficina, recibí una llamada. Era de un antiguo amigo de Internet, al que fui a conocer. Hacía años que no sabía de él y hoy me llamó. Quería pedirme disculpas por haber desaparecido así, sin más. El encuentro con ese chico fue especial, tanto en lo bueno, como en lo malo.
El caso es que estuvimos unosdos años conectando por internet y por teléfono. Un día tomé un avión a Madrid para conocerle. Me vino a recoger con otro amigo que tenía una cara de asesino psicópata... llegué casi a media noche. El amigo no me inspiraba ninguna confianza yla ruta Barajas hasta el centro de Madrid tiene su aquello... Por un momento pensé que pararían a mitad de camino para acabar conmigo y dejarme tirada en cualquier descampado. Fueron momentos donde lamenté haber tomado aquella decisión. Al final, y por suerte para mí, todo quedó en una paranoia mía.
El caso es que estuvimos de copas por ahí... intentando romper el hielo del primer encuentro cara a cara. Nada más verle, me gustó y mucho. Él era tímido y mis ojos le intimidaban tanto que le incomodaba que le mirase directamente. Me parece que fuimos a un lugar llamado LA BOCA DEL LOBO (no lo recuerdo bien). Állí estuvimos hablando, mientras yo cabilaba la manera de que me diera un beso porque, mirándole a los ojos fijamente ya estaba claro que no iba a dar resultado. Nos sentamos en la tarima donde se ponen los que hacen música en vivo.Coloqué mi codo en la rodilla y mi barbilla en la mano y cerré los ojos. Y fue entonces cuando conseguí que me besara. El mejor beso que me han dado jamás. No sé cuánto duró pero lo único que pasaba por mi mente era no soltar aquellos labios y aquella lenguapor miedo a que no volviera a acercarlos más a mi boca...
De allí, directos al hotel donde yo me quedaba. Entramos en mi habitación y estuvimos haciendo el amor durante tres horas.Tres cortísimas horas. Muy pocas veces he hecho el amor con alguien como lo hice con este chico. Se quedó dormido abrazado a mí y recuerdo que en una ocasión, al intentar moverme dijo "ummmm... eres un vicio". Por la mañana nos levantamos y nos vestimos como si nada hubiera ocurrido,y estuve con él todo el día de acá para allá porque tenía que trabajar. A las 17.15 horas salía mi avión para Las Palmas. En el aeropuerto, yo me moría por darle un abrazo antes de irme... pero no se lo di. Y todavía me quema el no habérselo dado.
Creo que me "enamorisqué" de ese chico nada más verle; durante meses no paré de rememorar cada momento, cada instante de aquella noche;pero, luego, éldesapareció... Dejó de contestar a las llamadas, a los mails...
Hoy, después de varios años sin saber de él pero sin olvidarle jamás,me comentó que su vida se descolocó y que perdió la noción de todo. Hoy dice que lo lamenta y que lo siente muchísimo. Hoy dice que se alegra mucho de haber vuelto a hablar conmigo. Hoy dice que le escriba y que le llame de vez en cuando. Hoy he vuelto a revivir aquella noche.... y, hoy, daría no sé qué por volver atrás y darle aquel abrazo que no me atreví a dar y que, todavía hoy, me aguijonea el recuerdo.