22.00 Horas del sábado, 14 de julio de 2007:
"Bonsoir, comment ça va? est-ce que vous pouvez parler maintenant?"
"Bonsoir, ça va bien merci. Oui je peux..."
"Quel est le programme pour Makaya demain?"
"Bon, Hibraim ira les chercher à minuit à l'aeroport, mais tu sais qu'il ne parle pas Français... C'est toi qui doit aller les chercher... tu est la commerciale de la société... tu doit te bien placer à ton lieu..."
"Bon, patron, il n'y a pas aucun problem... j'irai à l'aeroport. Pour moi, il n'y a pas de problem... je connaissaipasvos intentions... personne m'a appelé aujourdhui..."
Para resumir: el sábado a las 23.55 horas mi culo y yo estábamos en el aeropuerto de Gran Canaria esperando por unos clientes que venían... mi jefe me había dado la gran noticia de mi obligación de irles a recoger a las 22.00 horas, cuando ya casi estaba dispuesta a irme a dormir. En fin, todo un fin de semana de reuniones, comidas, cenas, visitas al muelle, visitas al barco, con incidentes incluidos... un fin de semana de rechupete, to make a long story short.
El caso es que mi jefe se ha puesto en un plan de gilipollas magno, incluyendo en sus larguísimas y repetitivas disertaciones algunos comentarios bastante toca-narices que ya me están inflando la moral. Supongo que esta nueva actitud viene motivada por la labor incansable del otro pollo que le tiene inexplicablemente abducido.
Hoy entré en el blog de mi querido amigo Paco y en uno de sus posts hizo mención a "su negocio". En realidad no sé de qué negocio se trata, aunque eso no es importante. Lo verdaderamente interesante en este caso es la reacción que se produjo en mí cuando leí "mi negocio". Me vinieron a la cabeza una serie de preguntas tales como "¿qué hago yo aguantando las mamonadas de un negro sin personalidad ni criterioque resulta ser la persona más racista que he conocido para con los de su propia raza?" “¿Por qué tengo yo que alimentar el ego de un choricillo venido a menos dejando que se pavonee delante de todo dios de que es mi Director cuando se acordó que éramos un equipo de iguales?” "¿Qué hago trabajando para una empresa donde prometen, prometen y prometen sabiendo de antemano que no van a cumplir?" "¿Me compensa realmente seguir con estos dos ejemplares que no tienen ni zorra idea del negocio del pescado y tienen todavía menos idea de lo importante que es la seriedad en este sector?" "¿Por qué tengo que aceptar ser secretaria cuando conviene, administrativa cuando conviene, taxista cuando conviene, export manager cuando conviene? ¿Por qué tengo que ser la única india entre tanto jefe?" “¿Qué necesidad tengo de trabajar con un mentiroso que se “limpia” conmigo delante de aquellos a los que se la mete doblada?” "Pudiendo montar "mi negocio" y estando capacitada para hacerlo, ¿por qué sigo aquí?
Fue tal el torrente de preguntas que saltaron dentro de mi cabeza que, por un momento, se me fue el santo al cielo y ya no oía, ni veía, ni sentía, ni padecía.
Las cosas han resultado ser muy distintas de los plasmado en el papel… Todavía las palabras de mi Paco retumban en mi cabeza: mi negocio… mi negocio…

Planteaté seriamente el irte por tu cuenta. Una de las mayores desgracias que puede haber en este mundo es aguantar a un inútil como jefe.
Hace algo más de un año pasé por un mal momento tanto personal como profesional. Hacía unos meses que me habían ascendido a jefa de proyectos, pero la realidad fue, que aparte de mis tareas habituales de programadora que hacía antes de ese "ascenso", me "encasquetaron" más trabajo y sin subirme el sueldo. Cuando ya no podía más, mi familia y yo nos enteramos de que mi abuela estaba enferma y que no le quedaba mucho tiempo de vida. Así que tomé la drástica decisión de dejarlo todo temporalmente, aquí en Las Palmas (incluídos mi medio limón y mi gatita) y marcharme unos meses a La Palma, trabajar para mi madre y ayudar en lo que pudiera en el cuidado de mi abuela. Fueron sólo dos meses y medio, porque en septiembre ya estaba de vuelta aquí en Las Palmas con un nuevo e ilusionante trabajo. Ni por un instante me he arrepentido de la decisión que tomé... No sé si mi experiencia te sirve de algo, no tiene que ver con montar un negocio, pero si con la toma de decisiones difíciles.
Un beso
Bateman: ciertamente, trabajar para un inútil es una gran desgracia. Conozco la experiencia, mi anterior jefe, además de inútil, era bastante traidor. En este caso, me he dado de bruces con un buen tipo pero sin personalidad ni criterio alguno. Cada vez que mea, piensa; y cada vez que mi querido y "honradísimo" compañero se la quiere meter doblada, lo consigue. Y estoy harta de todas estas movidas raras... no sirvo para trabajar así.
Bichín. La verdad es que me pintaron el puesto como la "repanocha" pero casi todo se ha quedado en agua de borrajas. Y tengo que decir que, quien realmente ha echado todo este proyecto por tierra, ha sido mi compañero debido a sus mentiras y a todos sus chanchullos. Es muy fuerte, la verdad. Le clava el puñal por la espalda a su amigo y jefe, al que le está dando de comer. Se está forrando a su costa, macho... es que es muy fuerte y yo no puedo seguir aguantándolo porque no funciono asi. El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra, pero... esto me supera con creces... no estoy hecha para ser tan hipócrita... no me educaron así...
Respecto a la decisión, creo que ya está tomada. Mi medio limón y yo hemos estado hablando y ya todo está decidido. Pero este sector es complicado y, simplemente, hay que esperar el momento adecuado para saltar. Simplemente cuestión de tiempo... las cartas están echadas y me largo; eso es impepinable ya. Deséenme suerte, amig@s.
S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E S U E R T E
Mucha suerte amiga, los que valen valen y tú vales.
Un abrazo
Raúl
Muchas gracias, querido Raúl. Eres un Sol...