Hoy te echo de menos. Siempre lo hago, en realidad; pero hoy, más que otros días. Sabes que tengo una foto tuya en mi mesa de trabajo, en mi mesilla del cuarto de estar, en la cómoda de mi dormitorio... te tengo por todas partes; aunque, a pesar de ello, no estés aquí. Hoy me gustaría verte y permanecer sentada junto a ti, sin hablar, como hacíamos antes. ¿Te acuerdas? No te imaginas cuánto lamento no haber aprovechado más el tiempo que estuvimos juntos; no pensaba que algún día te ibas a marchar; contaba contigo para el resto de mi vida; pero me equivoqué; te has tenido que ir. Han pasado más de tres años y medio desde que te vi por última vez, y nunca olvidaré tu cara al verme aparecer en la cocina de tu casa. Jamás se borrará de mi mente la alegría de tus ojos. Quién se iba a imaginar que aquel momento sería el último para nosotros dos. De haberlo sabido, te habría dicho tantas cosas... te habría dicho lo mucho que te quiero y lo mucho que te necesito; sin ti, mi vida no habría sido igual. Los recuerdos que conservo de ti son un tesoro para mí. Aquellas tardes de juegos, bromas, risas... tirados por el suelo los dos... Yo era tu María Cristina, tu nené... siempre fui tu favorita, lo sé. Y tú también fuiste el mío, de los cuatro. El día que te marchaste supe lo que es la tristeza de verdad. Me costó dejarte marchar; no soportaba la idea de que ya no estuvieras conmigo. Hoy puedo decir que, gracias a los recuerdos maravillosos que conservo de ti, de nosotros, soy capaz de sobrellevar tu ausencia.
Me gustaría tanto que fueras conmigo a repartir el pan, como antes... aunque sólo fuera un sábado más. Me gustaría salir al patio de mi casa y verte allí sentado, en silencio, como antes. Te echo tanto de menos... eras tan importante para mí... siempre lo fuiste. No sabes cuánto lamento no haber aprovechado más los momentos que tuvimos. Pero confío en que, algún día, nos volvamos a ver; y, en ese momento, te daré un fuerte abrazo y te diré, mirándote a los ojos, lo mucho que te he querido siempre.
Hoy te echo de menos; más que otros días, abuelo.